parquet pegado
El parquet
pegado macizo como se define, básicamente y como su propio nombre indica, va encolado a una solera o a
un pavimento firme y nivelado como puede ser terrazo o solera de cemento, aunque a veces puede ir encolado sobre otro
pavimento de madera. Hay que destacar en el pegado del parquet la importancia del suelo en el que va a ser
colocado. Este debe presentar dureza suficiente, la mezcla para solera será con arena de río bien lavada,
con tres partes de arena y una de cemento y muy bien nivelada. Una buena base es imprescindible para que el parquet
pueda ofrecer garantía durante años sin problemas.
Una vez extendida y nivelada, deberá esperarse un plazo de un mes como mínimo para su secado, dependiendo de la época del año y del grosor de la solera. Esto es importante, ya que la humedad del parquet, está comprendida entre el 7-9% y no podemos pegarlo sobre una solera con grados de humedad superior a estos porcentajes, ya que la madera dilataría (hincharía) al absorber humedad y se levantaría o en el mejor de los casos, se apretaría demasiado madera contra madera, sin levantarse y posteriormente con el paso del tiempo echaría esa humedad que ha absorbido, volviendo a su estado original, produciéndose mermas o fisuras importantes entre tabla y tabla.
El parquet pegado,
el método más tradicional, está formado por tablillas de madera maciza que se adhieren al
suelo formando figuras geométricas. Este tipo de parquet se caracteriza por instalarse de forma
totalmente artesanal, puesto que el instalador lo lija y barniza in situ.
El parquet pegado es el
sistema más clásico de suelos de madera y con él podemos crear cualquier diseño y
acabado imaginable. De hecho, es utilizado por muchos decoradores y profesionales para crear verdaderas obras
de arte. Es un tipo de suelo constituido por tablillas de madera maciza en crudo, adosadas unas con otras pero no
unidas entre sí. De hecho, éste es uno de los parquets más clásicos y conocidos a
nivel mundial, ya que nos permite colocar las tablillas de forma que podamos formar figuras geométricas
en damero, espigas, a la inglesa, con junquillos, cenefas etc, y combinarlas de tantas formas distintas como nos
sugiera nuestra imaginación.